Villa del Parque: el barrio que sufre desde que se convirtió en terminal del tren San Martín

Desde que el tren San Martín no llega hasta Retiro, la estación Villa del Parque se convirtió en la cabecera del tren. Así, un barrio que no supera los 60 mil habitantes se transformó en un centro de trasbordo que recibe a parte de los 170 mil usuarios de la línea de ferrocarril, algo para lo […]



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Desde que el tren San Martín no llega hasta Retiro, la estación Villa del Parque se convirtió en la cabecera del tren. Así, un barrio que no supera los 60 mil habitantes se transformó en un centro de trasbordo que recibe a parte de los 170 mil usuarios de la línea de ferrocarril, algo para lo que no está preparado. Desde entonces, según definen los vecinos, la zona se volvió “caótica”.

“Desde temprano se escuchan los bocinazos de los autos y los colectivos. Colapsó todo el transporte que te acerca hasta el subte. No podés subir”, destaca una comerciante del barrio.

El San Martín funciona con un recorrido acotado entre las estaciones Pilar/Cabred y Villa del Parque por la construcción de un viaducto, y hasta mediados de 2019 no llegará a Retiro. La decisión de recortar el servicio se aceleró porque, el 21 de mayo, se derrumbó un encofrado o viga de la obra.

A partir de ese día, la mayoría de los 170 mil usuarios del San Martín utilizan Villa del Parque como base para seguir viaje hacia distintos puntos de la Ciudad. Y hay que tener en cuenta que, antes, en esa estación sólo se vendían unos 6.500 boletos por día, algo más del 4% del total.

“La gente es un desastre, no se organizan, no hacen fila. Tengo que salir media hora antes porque no puedo subir al colectivo. Es el mismo lío todas las mañanas. Nos matamos entre nosotros”, expresa la vecina María Emilia Suárez.

Todos los días se forman amontonamientos de gente en las paradas de los colectivos regulares, pero también en las de los micros gratuitos que llevan a los pasajeros del tren hasta Villa Crespo y Palermo. Los vehículos salen cada diez minutos durante la semana y cada quince, los sábados, domingos y feriados. Pero no siempre alcanzan y la gente termina continuando su viaje en el transporte público.

A la interrupción del ferrocarril, se suma la obra del paso bajo nivel de la avenida Nazca y la repavimentación de las calles Cuenca y Campana. Hace más de un año que empezaron los trabajos y, revelan los vecinos, el perímetro conformado por Nogoyá, Nazca y Cuenca se transformó en una zona “imposible para circular”.

“Se hace un embudo porque en el cruce de Nazca y Nogoyá hay muy poco espacio. Se traban los colectivos de línea, los que pusieron para reemplazar al tren y los autos -agrega Suárez-. Ni hablar del ruido. En hora pico es un festival de bocinas”.

Hace algunos días, comerciantes y vecinos reclamaron al Gobierno de la Ciudad una solución a los problemas de tránsito que se generaron en Villa del Parque por las obras. “La demora es mucha. Quedamos prácticamente encerrados. Entre los colectivos, los micros que reemplazan al tren y los autos hay que hacer magia para salir del barrio”, remarca Gabriela Daneri.

Como respuesta, el Ministerio de Transporte de la Nación amplió el servicio de colectivos gratuitos para los pasajeros del tren San Martín: salen desde la estación Sáenz Peña hasta Miguelete, del tren Mitre (que sí llega a Retiro). De este modo, indicaron desde esa cartera, debería comenzar a aliviarse el movimiento en Villa del Parque.

Mientras tanto, por parte de la Dirección General de Tránsito de la Ciudad enviaron funcionarios para recorrer la zona junto a los vecinos y conocer los inconvenientes. “Les pedimos un poco de señalización, de organización. En Nogoyá quedó un solo carril libre para los que vienen y van. No hay un agente de tránsito nunca”, se queja Hugo Díaz, que tiene su negocio de artículos de limpieza sobre la avenida Nazca. “Esto quedó casi tapado por las vallas y el polvo de la obra -comenta Daneri-. No pasa nadie por acá. Estoy así hace un año”.

​Lucas Vigiani, de la Maestría en Periodismo Clarín / San Andrés

Cómo será el viaducto del tren San Martín​

​Las vías se elevarán entre Palermo, desde la calle Soler, y La Paternal, en un trayecto que abarca 5 kilómetros y que se proyecta como una extensión del viaducto que ya existe a la altura de Barrio Parque. Luego, el tendido comenzará a descender para pasar por debajo del puente de la avenida San Martín. Las estaciones La Paternal y Chacarita también serán elevadas. Según los plazos previstos por el Ministerio de Transporte, la obra estaría terminada a fines de 2019.

El viaducto del San Martín permitirá eliminar 11 barreras y abrir 9 cruces nuevos entre Paternal y Palermo. Pero como el tren ya no pasa por la zona, las barreras ya están anuladas y permanecen levantadas, incluso la de Córdoba y Juan B. Justo, una zona que siempre fue complicada y que ya empezó a aliviar el tránsito.

Con el servicio completo, el tren pasaba cada 14 ó 15 minutos, las barreras se bajaban y a toda hora se producían históricos embotellamientos. En unos meses también sacarán el puente que cruza sobre las vías por la avenida Juan B. Justo.

Fuente: Clarín



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