“¿La señora Blanca está?”, las escuchas de la banda narco que manejaba un preso desde Devoto

Hay 10 detenidos. El líder es de nacionalidad chilena y coordinaba todo desde su celda.



No Banner to display

Los cuadernos del chileno Felipe Ricardo Gutiérrez no eran tan prolijos como los del ex chofer Oscar Centeno ni destaparon un escándalo de coimas millonarias, pero en esas hojas manchadas y rotas se leía con claridad cómo, quién, cuándo y por cuánto se enviaba cada cargamento de cocaína hacia Neuquén y Río Negro.

Los encontraron en su celda de la cárcel de Devoto, donde espera un juicio por asociación ilícita y desde donde comandaba una banda que traficaba la droga en autos de alta gama al Sur del país. Lo curioso es que alega que es analfabeto.

La banda fue desbaratada en las últimas horas y hay 10 detenidos, entre los que está el chileno.

Pero, según pudo saber Clarín, también tienen prófugo a un personaje clave en el engranaje de la organización narco: “Maxi”, un comerciante chino que se les escapó porque se fue a su país a festejar la llegada del año del Chancho. Para los investigadores, era el encargado de sacar la cocaína del país.

Felipe Ricardo Gutiérrez (56) está detenido desde 2017 en Devoto.

Felipe Ricardo Gutiérrez (56) está detenido desde 2017 en Devoto.

De todas maneras, la segunda caída en desgracia del chileno Felipe Ricardo Gutiérrez (56) no fue tan curiosa como aquella que lo llevó a la cárcel en 2017 y que puso fin a sus más de 120 viajes a Chile y a sus 30 vuelos en diez años a España.

Por aquel 2017, en lo que se llamó el operativo “Rápidos y Furiosos”, lo arrestaron “en la suite de un hotel de lujo de Buenos Aires cuando estaba en compañía de dos prostitutas”, explicaron las fuentes. Lo acusaban de ser el líder de una banda que robaba autos de alta gama, adulteraba las patentes en su propia fábrica y luego vendía esos coches en sus agencias de Cipolletti y Viedma.

Junto al chileno también fueron detenidos sus cómplices y justamente ellos, acogiéndose a la figura del arrepentido, fueron los que aceleraron los operativos “Rápidos y Furiosos II”, que se llevaron a cabo en las últimas horas y le valieron a Gutiérrez la imputación por narcotráfico, indicaron las fuentes.

Los arrepentidos contaron cómo operaba el chileno desde el penal de Villa Devoto y cómo había cambiado el modus operandi para seguir delinquiendo: “Ya no robaba autos sino que los compraba y los vendía en sus agencias del Sur por casi el mismo precio. Ni siquiera se gastaba en hacer los papeles”.

La anotaciones del líder de la organización, con los detalles de cada envío de droga al Sur del país.

La anotaciones del líder de la organización, con los detalles de cada envío de droga al Sur del país.

¿Dónde estaba el negocio, entonces? Tras un año de escuchas telefónicas, se descubrió que cada vez que mandaba un coche para sus agencias del Sur lo enviaba ‘cargado’ con cocaína. “Eran dos envíos semanales aproximadamente los que hacía la banda”, detallaron.

Y siguieron: “La droga llegaba al Valle de Neuquén donde Sergio ‘El Tano’ Occhiodoro (51) y su hijo, Fernando (26), se encargaban de ‘estirarla’. Luego de ese proceso, parte se vendía por esa zona de Neuquén y el Sur del país y otra porción era enviada al chino ‘Maxi’, que se encargaba de cruzarla a Chile”.

Cuando allanaron el supermercado chino de “Maxi” de la zona de Catriel, en Río Negro, encontraron a 30 personas de nacionalidad china hacinadas. En los operativos de su comercio de Hurlingham hallaron, además de droga, un casino clandestino.

Están esperando que vuelva de los festejos por el año nuevo Chino para sumarse al resto de los detenidos.

​Según las escuchas, clave en la causa, los sospechosos hablaban de “la señora Blanca” cuando mencionaban la droga.

La banda compraba autos de alta gama y los vendía "baratos" en el Sur. Pero los usaba para trasladar los cargamentos de droga.

La banda compraba autos de alta gama y los vendía “baratos” en el Sur. Pero los usaba para trasladar los cargamentos de droga.

Varios de esos llamados los hizo el líder de la banda desde el penal de Devoto. Por eso, otro de los operativo fue en la celda del chileno Gutiérrez: le encontraron un celular, aunque no es la primera vez que pasa en sus dos años preso.

“Ya le habían hallado otros tres teléfonos en diversas requisas”, describieron las fuentes. Pero lo más significativo fueron los cuadernos del chileno, donde estaba anotada toda la operatoria contable de la banda que manejaba por teléfono desde el penal. En su defensa alegó que es analfabeto.

El pabellón de la cárcel de Devoto donde está alojado Gutiérrez y que fue allanado por la Policía.

El pabellón de la cárcel de Devoto donde está alojado Gutiérrez y que fue allanado por la Policía.

La causa es investigada por el juez Federal N°3 de Morón Néstor Barral y los procedimientos fueron hechos por la Superintendencia de Seguridad AMBA Oeste de la Bonaerense, con la ayuda de la Policía Federal y el Servicio Penitenciario Federal.

Fuente: Clarín

 

 



Articulos relacionados