El tren San Martín funciona con sólo 15 de las 24 locomotoras chinas que compraron en 2014

Vanesa López entra a trabajar a las 8 de la mañana en un call center a una cuadra de Plaza de Mayo. Vive a cuatro de la estación de José C. Paz y, hasta fines del año pasado, tomaba el tren de las 6 para llegar a horario. Hoy debe salir a las 5, sin […]



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Vanesa López entra a trabajar a las 8 de la mañana en un call center a una cuadra de Plaza de Mayo. Vive a cuatro de la estación de José C. Paz y, hasta fines del año pasado, tomaba el tren de las 6 para llegar a horario. Hoy debe salir a las 5, sin esperanzas de que el ferrocarril San Martín cumpla el horario que rige en el ramal desde que anunciaron que, por la obra del viaducto en Capital Federal, el tren sólo llega a Villa del Parque por lo menos hasta mediados de 2019.

Como Vanesa, Jimena de San Miguel y Mauro de Caseros tardan más de tres horas en llegar al trabajo desde la semana pasada. Aunque muchos pasajeros entienden el beneficio que significará el proyecto de elevar las vías y eliminar 11 pasos a nivel, dicen que están “hartos” y “resignados” a las cancelaciones y demoras constantes. Lo que no saben los usuarios es que el mal servicio no sólo se debe a los trabajos entre La Paternal y Palermo: de las 24 locomotoras que sumaron al San Martín en 2014 para renovar toda la línea, hoy sólo hay 15 en funcionamiento.

Así lo revelan fuentes de la línea San Martín y lo confirman desde Trenes Argentinos, la empresa ferroviaria del Estado que maneja la concesión de todas las líneas metropolitanas. De las 24 locomotoras diésel modelo CSR SDD7 compradas a China que puso en marcha el ex ministro de Transporte, Florencio Randazzo, durante el gobierno de Cristina Kirchner, dos fueron enviadas a otro ramal apenas llegaron al Puerto de Buenos Aires. Otras dos debieron desmantelarse poco después, para sacar repuestos que no se consiguen en el mercado.

“Hoy dos están rotas, las están arreglando en talleres”, explican trabajadores del ramal que conecta las estaciones Domingo Cabred con Retiro, y lo ratifican en Trenes Argentinos. Aunque quedan 18 locomotoras, están obligados a “guardar entre dos y tres como refuerzo, o para seguir desarmando cuando hay que cambiar algún repuesto mecánico”. En el área de Comunicación de la concesionaria dicen: “Nosotros recibimos 20 máquinas cuando tomamos la concesión”. Pero no detallan si hubo auditorías o controles para determinar qué ocurrió con las faltantes.

El problema impacta directamente en el servicio, que es caótico, y recién hay planes del Gobierno Nacional para sumar nuevos trenes a fines de 2021. Al recorrido acotado (que se complementa con colectivos gratuitos que llegan sólo hasta Palermo) se suma la imposibilidad de cumplir el esquema horario difundido en ventanillas, aplicaciones de celulares y sitio web del tren San Martín. Y aunque hay 15 máquinas disponibles (y entre Cabred y Pilar usan dos de los modelos diésel de los viejos), durante la semana pasada, por ejemplo, sólo circularon con nueve.

“Todos los días y a toda hora cancelan los trenes que salen de José C. Paz”, detalla Mercedes Román, que viaja desde Muñiz. “Antes se podía subir porque pasaba un tren que venía de Cabred y otro de José C. Paz. Si no entrabas en el primero, a los 10 minutos venía el otro y había menos gente”.

Según usuarios y empleados de boletería, en hora pico casi no salen los trenes locales de José C. Paz. Así, la frecuencia pasó de 10 minutos, a mediados del año pasado, a media hora. En hora pico pasan trenes cada 20 o 25 minutos, y a quienes suben de Bella Vista en adelante les resulta imposible entrar. “Yo me estoy yendo al Urquiza, a Lemos, pero sumo un colectivo al viaje”, dice Florencia Lernoud, vecina de José C. Paz.

En el Ministerio de Transporte de la Nación explican que está abierta la licitación para comprar nuevas máquinas y formaciones de trenes eléctricos. “El Gobierno Nacional lanzó la compra de 1.500 coches en el último trimestre del año pasado. Estos nuevos trenes eléctricos de trocha ancha comenzarán a llegar al país a partir de 2020”, detallan. Pero aclaran que la electrificación de 56 kilómetros del ramal San Martín, necesaria para cambiar los trenes, “está prevista para fines de 2021”, algo que en la línea adelantan que es “difícil de cumplir” por los plazos necesarios para capacitar el personal y adaptar las vías.

Mientras, a mediados del año que viene terminarán parte de la obra del viaducto, pero no detallan cómo mejorarán la frecuencia ante la falta de material rodante. Además, según explican en el ferrocarril, “después de eso hay que calcular otros seis o siete meses para instalar todas las vías, la señalización y la iluminación sobre el viaducto, porque lo que están haciendo ahora es sólo la parte estructural, de columnas y hormigón”.

Mientras tanto, las autoridades asumen que el servicio no logra cumplir los horarios. “Armar un nuevo cronograma es muy complejo y toma muchos meses. Tuvimos muchos problemas que no estaban previstos con el desarrollo de la obra”, argumentan desde Trenes Argentinos.

El impacto, también en las alternativas para llegar a Retiro

El derrumbe de una viga, el lunes 21 a la madrugada y durante la obra del viaducto que construyen entre La Paternal y Palermo, aceleró la reducción del servicio del San Martín. Ahora va de Cabred a Villa del Parque, pero aunque pusieron colectivos gratuitos para ir de ahí a Palermo (frenan en La Paternal, Chacarita y en JuanB. Justo y Santa Fe), no dan abasto. “Dijeron que iban a salir cada diez minutos, pero es mentira. Además nos gritan y apuran como ganado”, dice Jimena Cerza, vecina de Muñiz. Esta semana los problemas para viajar se multiplicaron porque también hubo cancelaciones en el Belgrano Norte, línea que muchos elegían para ir a Capital en vez del San Martín. “No queda otra que tomar el Urquiza a Lemos. Pero con los otros dos trenes en veremos, está estallado”, agrega Vanesa López, de José C. Paz.

Fuente: Clarín

 



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