LA CASA ROSADA RESOLVIÓ IMPULSAR A TRAVÉS DE LA ADECUACIÓN DE PRECIO Y LA RESCISIÓN DE CONTRATOS LA TERMINACIÓN DE ESAS VIVIENDAS QUE DARÁN RESIDENCIA A 200.000 PERSONAS EN TODO EL PAÍS, PLANIFICADAS DURANTE EL KIRCHNERISMO PERO NUNCA CONCRETADAS, CUYOS RETRASOS DATAN DESDE 2005.