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El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) afirmó este martes que el objetivo del programa actual “no puede ser en sí la acumulación de reservas internacionales a cualquier costo, de manera que pueda poner en riesgo la estabilidad económica”, durante su discurso de cierre en el 30° Simposio Internacional de Economía, organizado por los Amigos de la Universidad de Tel Aviv en el Hotel Alvear Palace de la Recoleta.
“La acumulación sostenible de reservas en esta etapa, hasta que no cambie nuestra estructura productiva, se dará en un ciclo virtuoso de desarrollo, no con un tipo de cambio real artificialmente alto que refleje una economía deprimida”, mencionó en línea con las crítica que hacen economistas, analista y bancos sobre este aspecto del programa económico.
Bausili también afirmó que el objetivo final de su gestión es lograr la flotación del tipo de cambio y la competencia de monedas, pero reconoció que eso llevará su tiempo y que en una primera etapa la adquisición de divisas no se dará a través de la cuenta corriente. “Lo importante es no perder de vista los objetivos del programa de estabilización económica, el crecimiento económico sostenido y la reducción de la inflación. La acumulación de reservas será consecuencia del éxito del programa, no su motor”, sentenció el titular del BCRA.
Durante su exposición, Bausili sostuvo que Argentina está implementando “uno de los programas de reformas y estabilización económicas más ambiciosos de la historia reciente a nivel global”. Vinculó la posibilidad de ese avance a la “convicción del presidente Milei, que con una tesitura más moral que política priorizó consistentemente las políticas que considera esenciales para crear un ambiente de desarrollo y prosperidad para el país y para los argentinos”. Según el funcionario, esa convicción “es la fuente del mandato al equipo económico”, y la sociedad la revalidó en las elecciones de octubre.
Al referirse al rumbo económico actual, el presidente del BCRA recalcó que, “con gobernabilidad reforzada y un orden macrosólido, estamos en condiciones de girar sobre un nuevo punto de inflexión y proyectar una trayectoria de crecimiento que pocos imaginaban posible”. Añadió que tras una marcada mejora en los fundamentos macroeconómicos en los últimos dos años, el principal obstáculo es psicológico y no técnico: “Nuestro principal obstáculo hoy es más psicológico que técnico, el germen de las expectativas negativas. Décadas de intentos fallidos nos dejaron un sesgo estructuralmente pesimista en las expectativas que demora el impacto de las medidas que tomamos y eleva la exigencia sobre sus resultados”.
Fuente: Infobae