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Aunque sabe perfectamente que no puede hacerlo mediante una resolución oficial, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, tiene la decisión tomada de pujar por la eliminación del aporte obligatorio mensual que deben realizar todas empresas de comercio y servicios a las cámaras empresariales que las representan. Se trata de una medida acordada en el marco del convenio colectivo del sector que se va renovando año a año, por lo que en el Gobierno analizan cuál es la mejor estrategia para lograr el objetivo, ya que no se trata de un costo para las empresas generado por el Estado, sino resuelta por las cámaras en el convenio.
Con un aporte obligatorio que hoy se ubica en torno a los $4.000 por trabajador (es un porcentaje del salario de cada trabajador) que aporta la empresa a la entidad, sea socia o no de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el monto mensual alcanza los $4.000 millones, una abultada caja que las instituciones utilizan para distintas actividades, capacitaciones y para financiar las sucursales que ambas tienen en todo el país. Sin embargo, en el sector aseguran que lo que se recauda es menos (unos $2.500 millones), ya que hay muchas empresas que no lo pagan. Lo que el Gobierno busca es que el aporte sea voluntario y que las cámaras, en definitiva, se financien con ese dinero más las cuotas de las empresas socias.
La entidad que levantó el tema, semanas atrás, fue la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (Cadam), que el fin de semana volvió a emitir un comunicado en el que insistió con pedir la “motosierra de contribuciones obligatorias inexplicables como el Inacap, que no representa un beneficio porque ningún empleado se capacita todos los meses o no lo hizo nunca, pero el empleador lo debe aportar igual desde el 2008 por cada trabajador registrado, que en el convenio mercantil son 1,2 millones”.
Se refería al Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio (Inacap), donde se destina este pago obligatorio, según el Convenio Colectivo Mercantil 130/75. El Inacap existe desde 2008 y se financia, según su web, con “una contribución patronal mensual de carácter ‘obligatorio’. La misma es a cargo del empleador y concierne a todos los empleados que se encuentren bajo la órbita del Convenio Mercantil”. En este caso, los fondos recaudados son administrados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).
En concreto, hoy los comerciantes –sean grandes o pymes– pagan una tasa del 0,5% sobre el salario de cada empleado registrado. De acuerdo a lo establecido en el convenio, el sueldo básico inicial fue de $792.241,35 en agosto pasado, por lo que el aporte al Inacap fue de $3.821,60 ese mes. Además, el 0,5% se aplica también sobre las asignaciones no remunerativas. Como en julio los empleados de comercio recibieron un pago adicional de $27.920,40, se debieron pagar otros $139,61 al organismo. En total, entonces, los comerciantes pagaron $3.961,21 por cada empleado que percibe el salario mínimo. Por supuesto, al tratarse de un porcentaje fijo, el monto va aumentando a medida que se incrementa el salario de los trabajadores.
Fuente: Infobae