Le dio una paliza a su ex novia por cómo bailaba en una fiesta

Victoria Montenegro tiene 25 años. Su ex pareja la agredió salvajemente en un conocido balneario y la dejó inconsciente por los golpes



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Victoria Montenegro tiene 25 años. Su ex pareja la agredió salvajemente en un conocido balneario y la dejó inconsciente por los golpes




“¿Así que bailás como una putita? No vas a bailar más, te voy a matar”. Eso fue lo último que le dijo Cristian Pilloti (25) a su ex novia Victoria Montenegro (25) antes de que le diera una golpiza infernal que le provocó fracturas y hematomas en distinas partes del cuerpo y la dejó internada durante tres días. La chica contó todo en una carta por Facebook.

La agresión sucedió el miércoles 7 de enero a la noche, en una fiesta electrónica que se realizaba en el balneario Destino Arena, en el sur de Mar del Plata. Allí estaba Victoria junto a un grupo de amigas cuando, de entre la multitud, apareció Pilloti -al que se lo conoce como Pilo- la tomó del cuello y la sacó arrastrándola hasta el sector del estacionamiento. Ahí la golpeó hasta dejarla inconsciente, según su relato. Luego la dejó en la vereda de la casa de un amigo de ella y se dio a la fuga.

Apenas unas horas después, Victoria hizo la denuncia en la Comisaría de la Mujer, aunque se desvaneció antes de terminar el relato. Los médicos de la clínica Pueyrredón que la atendieron confirmaron que la joven había sufrido fractura de tabique, tenía partido el hueso del globo ocular en tres partes, además de cortes y hematomas en la cara y el resto del cuerpo. Por las lesiones, estuvo tres días internada y aunque el sábado le dieron el alta, deberá continuar con un tratamiento ambulatorio.

“No hay ningún motivo, absolutamente ninguno que justifique sus actos, todos me preguntan ¿Por qué lo hizo? Y no tengo respuestas, porque si bien su excusa no es cierta no existen motivos que justifiquen lo que me hizo. No me entra en la cabeza como alguien a quien yo ame me haya hecho esto”, escribió. La joven contó además que el cirujano que la atendió le dijo que si recibía un golpe más perdía un ojo o peor: que podría haber muerto. “No es la primera vez que recibo violencia de su parte, pero atrás de una mente enferma hay otra, y era la mía, me enferme a la par de él”, cuenta y cierra su testimonio con un pedido que, por la cantidad de casos de violencia de género, parece repetirse a diario: “Basta de violencia”.

Fuente: Clarín