Terminales de micros porteñas, en la mira

La licitación para operar la terminal de ómnibus de Retiro deberá comenzar de cero, según pudo saber Clarín, antes de que el Gobierno oficialice la decisión. La fecha límite para contar con un nuevo operador será abril, cuando vence la tercera prórroga otorgada a la empresa Terminal de Buenos Aires (TEBA), a cargo del espacio desde 1993 y propiedad […]



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La licitación para operar la terminal de ómnibus de Retiro deberá comenzar de cero, según pudo saber Clarín, antes de que el Gobierno oficialice la decisión.

La fecha límite para contar con un nuevo operador será abril, cuando vence la tercera prórroga otorgada a la empresa Terminal de Buenos Aires (TEBA), a cargo del espacio desde 1993 y propiedad del empresario Néstor Otero, condenado por pagarle dádivas a Ricardo Jaime, el ex secretario de Transporte nacional durante el kirchnerismo.

El hecho de que la firma Terminales Terrestres (TTA), relacionada con Otero, haya presentado la mejor oferta para mantener la concesión, sería el principal motivo. Dejar Retiro en manos de quien por décadas la sumió en el abandono, no cumplió con los controles, el mantenimiento y la readecuación del lugar, y que fue condenado por el pago de coimas, es un costo político que el Gobierno no afrontará.

Así, el proyecto de TTA que incluía una nueva imagen exterior y la reforma de la totalidad del interior, con la actual disposición de partidas y arribos en un mismo nivel separada en dos pisos, una gran Plaza Pública con acceso para taxis, autos particulares, colectivos, subte y el ferrocarril, y la construcción de un hotel de cien habitaciones y un centro de convenciones quedó fuera de carrera, al igual que las propuestas de Indhal S.R.L, Terminal Pacheco S.A.-Teximco S.A. y TH Services-Cusmely S.A. Al menos, hasta que se formalice un nuevo llamado a licitación.

En paralelo, está la terminal Dellepiane, inaugurada hace 18 meses para descomprimir Retiro pero casi sin actividad. La llaman “fantasma”. Con una inversión de US$ 30 millones, dos años de obra y 48 dársenas, el edificio ubicado entre las autopistas Dellepiane y Perito Moreno, en Villa Soldati, recibe el 1% de los servicios que pasan por la Ciudad.

Propiedad de TTA, una de las oferentes por Retiro y con participación en la nueva estación de trenes de Once y en la terminal de micros de Villa Gesell, sus propietarios afirman que esa cifra los condena al cierre.

Pero es el porcentaje que dispuso la Comisión Nacional de Regulación de Transporte. Y fuentes del sector indicaron queempresas de larga distancia se niegan a derivar a sus servicios hacia el sur de la Ciudad. “A Dellepiane no llegan el tren ni el subte, no hay demanda, no hay pasajeros, es difícil de acceder y además nos costaría mucho dinero, por el pago de los peajes de la autopista 25 de Mayo. También se duplicarían los costos por alquiler de boleterías y el uso de las dársenas porque ya estamos en Retiro. No es viable para nosotros y además nunca fuimos consultados”, dijeron desde una de las cámaras del sector.

Fuente: Clarín

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