La “ruta de la lechuga”: por qué está tan cara y por cuánto tiempo seguirá así

Surge de un relevamiento de Clarín. Por primera vez la tradicional es más cara que la orgánica. El enojo de Tinelli



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Está en boca de todos. Es verde y sube como el dólar. El precio de la lechuga llegó a cifras impensadas. Hasta se quejó Marcelo Tinelli. “$ 180 el kilo de lechuga. Sin palabras”, expresó el conductor en Twitter. En los restó de Palermo el “colchón verde” será menos abundante y puede que por un tiempo desaparezca.

La culpa no es de la inflación, sino de la “vaguada”, el fenómeno climático que a lo largo de tres semanas de lluvias provocó pérdidas en los cultivos de hortalizas. Derivó en que se cuadriplique el valor habitual que pagan los verduleros primero y finalmente el público. Aunque este viernes por fin asomó el sol, los productores aseguran que debido a la escasez los precios de este otro “verde incontenible” permanecerán altos durante el invierno.

En un relevamiento que hizo Clarín por una “ruta de la lechuga”, los testimonios indican que muchos verduleros de la Ciudad y Provincia dejaron de venderla al no encontrar clientes dispuestos a pagarla, en promedio, $ 90 el kilo. En cuanto a la rúcula, supera los $ 80 la bandejita seleccionada, que alcanza para una ensalada individual.

Según el barrio y la verdulería, el kilo de lechuga va de los $ 80 -el mejor precio de verduleros bonaerenses- a los $ 140 en Capital. Mientras que el Indice de Precios al Consumidor (IPC) detallaba que en marzo el kilo de lechuga se vendía a $ 41,87 (12% menos que en la medición de febrero), este viernes en supermercados como Coto, la mantecosa está a $ 79,90, la criolla a $64.90 y la francesa a $49.90.

“Decidí no vender lechuga. ¿Quién te la compra a $ 100? Hasta el lunes pasado la tenía a $ 80. Sí tengo la capuchina, a $ 42. El precio se mantuvo porque viene de Salta, donde hay sequía”, cuenta a Clarín Oscar Guido, dueño de Verdulería San Telmo.

La “corrida” afecta a todas las verduras de hoja verde que se producen en los alrededores de la Ciudad de Buenos Aires. Productores de La Plata y Florencio Varela (donde llovió duro y parejo varios días) dijeron que la jaula de lechuga de 10 kilos pasó de un máximo de $ 80 a $ 180.

“En el Gran Buenos Aires casi es equivalente la producción en campo y en invernáculo. Pero cuando llueve casi 20 días, como ahora, el agua entra hasta en los invernaderos. Te pudre la planta o el barro la asfixia. Así, entra cuatro veces menos de lechuga al mercado: los minoritas llevan cuatro veces menos porque, por el precio, van a vender la cuarta parte de lo que vendían”, explica a Clarín el consultor frutihortícola Mariano Winograd.

La “ruta hasta el precio final de la lechuga” empieza con el productor, que paga una comisión al comercializador de hasta 20% y los gastos de transporte. “El verdulero es el que remarca y se queda con un margen de 100% de ganancia. Por lo que se abstiene de vender lechuga si nadie va a aceptar ese precio”, asegura Winograd. En tanto, agrega, si el precio de las hojas verdes en la calle subió cuatro veces, en el Mercado Central “subió cinco. Pero sigue siendo más barato que comprarle a los minoristas”.

En este panorama, por primera vez la lechuga tradicional es más cara que la orgánica. “Tenemos mantecosa, francesa, criolla, todas a $ 60 el kilo. Es que somos productores y no abusamos. Mantenemos los precios. Los aumentos los hacemos una vez al año”, dice Noe Martínez, desde la Feria Orgánica San Telmo Verde. “Tenemos más clientes que nunca. Se llevan productos agroecológicos, más sanos y a muchísimo menos de los $ 140 pesos que les piden en las verdulerías que están a la vuelta”, agrega Norma Arauco, productora de “Don Segundo” en Florencio Varela.

Mientras que ahí la rúcula orgánica está 20 pesos el paquete, en Barracas la espinaca -históricamente más barata- y tradicional está $ 25. Pero en locales palermitanos, atendidos por productores, el precio de todas las variantes de lechuga y la rúcula puede llegar a los $ 180 de los que habla Tinelli.

Entonces, el tomate es el mejor reemplazo para acompañar las comidas. “Está regalado, a $ 20 el kilo frente a $ 34 el paquete de rúcula que no puedo vender. Ahora todos van a empezar a comprar tomate, repollo (que por su hoja dura resistió el temporal) y la zanahoria, que están baratísimos”, dice María Omonte, de Verdulería Carla.

Los precios de las verduras de hojas verdes se mantendrán altas durante los próximos meses porque seguirá la escasez. “Además de que se perdieron los cultivos, entre una plantación de lechuga y otra hay que esperar entre 30 y 40 días. Por eso, por uno o dos meses, va a haber menos oferta”, cierra el consultor.

Fuente: Clarín 

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