Gareth Southgate, el ladrón perfecto del Mundial de Rusia

No fue una revelación sino más bien una confirmación. Los ojos de Gareth Southgate, el entrenador sensación de Inglaterra, se encontraron con lo que esperaba. Estaba sentado en uno de los palcos del Target Center de la ciudad de Minnesota, mirando el encuentro de NBA entre los Timberwolves y los Pelicans, cuando lo asaltó la comprobación. […]



No Banner to display

No fue una revelación sino más bien una confirmación. Los ojos de Gareth Southgate, el entrenador sensación de Inglaterra, se encontraron con lo que esperaba. Estaba sentado en uno de los palcos del Target Center de la ciudad de Minnesota, mirando el encuentro de NBA entre los Timberwolves y los Pelicans, cuando lo asaltó la comprobación. La secuencia sucedió el 3 de febrero de este año. Southgate sabía que uno de los problemas más grandes del seleccionado inglés se podría empezar a solucionar en Estados Unidos. Al día siguiente, el domingo 4, con un objetivo similar presenció el Super Bowl en el que se impuso Philadelphia Eagles. El propósito de la pequeña gira (que había tenido otras anteriores) era estudiar los movimientos de desmarques y cortinas, con o sin pelota, de los jugadores de la NFL y de los basquetbolistas. La investigación no era caprichosa: la estadística marcaba que Inglaterra no había anotado en jugadas de pelota parada en los 72 intentos que realizó en la Eurocopa 2012, la Copa del Mundo 2014 y la Eurocopa 2016. Hoy, ahora en Rusia, Inglaterra es el equipo que mejor maneja las pelotas paradas: anotó por esa vía 8 de los 11 goles que marcó en el Mundial.

Se dijo: la curiosidad de Southgate no nació en febrero de este año. Un par de años atrás participó de varios entrenamientos de los Seattle Seahawks de la NFL: analizó allí cómo los jugadores trabajaban con técnicos especializados las cuestiones de desmarques grupales y cortinas. Ahora, en Rusia, es famosa la imagen de los futbolistas ingleses uno detrás de otro, en fila india, formando un tren humano. Desde esa formación nacen los movimientos de distracción. Los videos de los goles ante Panamá, Colombia y Suecia evidencian qué efectivos fueron los estudios.
Reducir a Inglaterra a la pelota parada, igual, sería un error. A fines de 2016, Southgate (DT de la Sub-21) reemplazó de manera interina a Sam Allardyce, despedido de su cargo tras una investigación periodística del diario británico The Telegraph, que expuso al técnico aconsejando a un supuesto grupo de empresarios (periodistas encubiertos) sobre cómo burlar las regulaciones de la Federación. Los resultados que consiguió Southgate fueron tan buenos que no tardó en ser confirmado en el cargo: era el hombre ideal para conducir a una generación de jóvenes brillantes, encabezados por Harry Kane.

Los técnicos roban ideas de la NBA, la NFL y de otros técnicos. Lo afirma siempre Pep Guardiola y lo avala el resto de los entrenadores. Southgate tomó como referencias al Manchester City de Guardiola y al Tottenham de Mauricio Pochettino. Y claro, citó a muchos futbolistas de estos elencos: John Stones, Kyle Walker, Raheem Sterling, Fabian Delph Harry Kane, Eric Dier, Dele Alli, Danny Rose, Kieran Trippier.

“Creo que Guardiola ha tenido un gran impacto en el fútbol inglés. El impacto de ver al Barcelona hace unos años fue enorme, también para los jugadores jóvenes. Él ha sido un innovador. Ahora cuando veo a niños jugando, los veo saliendo con el balón jugado desde atrás. No veo a técnicos con las manos en la cabeza diciendo: ‘Sácala hacia adelante’. Creo que eso es impacto del Barcelona de Guardiola, de Xavi Hernández y de Andrés Iniesta”, reflexionó Southgate meses antes de acudir a Rusia para disputar el Mundial.

Southgate es un técnico inteligente. Ya está en boca de todos, y no por lucir un chaleco de sastre que se vende como nunca en Reino Unido. Entendió que debía imitar muchas cosas de Pochettino y Guardiola. Y analizó que tenía jugadores con un gran poderío aéreo. Viajó a estudiar, se capacitó en ese tema. Y ahí está otra vez Inglaterra, escribiendo la historia con letras grandes.

Fuente: Clarín



Articulos relacionados