Finanzas sin sucursal: así son los primeros bancos digitales que empiezan a funcionar este mes

Se terminaron esos tiempos fastidiosos en los que abrir una cuenta en un banco podía demorar semanas y exigía un ir y venir de las sucursales con pilas y pilas de documentación. Con el próximo aterrizaje de los bancos digitales, se podrá acceder a una caja de ahorro, una tarjeta de débito y crédito y un […]



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Se terminaron esos tiempos fastidiosos en los que abrir una cuenta en un banco podía demorar semanas y exigía un ir y venir de las sucursales con pilas y pilas de documentación. Con el próximo aterrizaje de los bancos digitales, se podrá acceder a una caja de ahorro, una tarjeta de débito y crédito y un préstamo personal con sólo un par de clics.

Uno de sus competidores será TSA Banking, dirigido por Stefano Angeli, un banco digital que nace de la empresa Multifinanzas, una entidad financiera adquirida hace tres años con la intención de transformarla luego en este emprendimiento. El banco abrirá sus “puertas” a partir del tercer trimestre de este año y espera obtener 100.000 clientes para fines de 2019. La proyección para los próximos cinco años es llegar a un millón de usuarios.

Juan Carlos Ozcoidi, gerente general de Wilobank, estima que se abrirán durante el primer año alrededor de 50 mil cuentas. “Cuando miramos qué pasó en el mundo con los bancos digitales, lo que observamos es que en dos o tres años accedieron a un portafolio que ronda las 200 a 300 mil cuentas”, comenta.

Para empezar, Wilobank ofrecerá a sus clientes una canasta de cuatro productos: caja de ahorro, tarjeta de débito y crédito y un préstamo personal. Si una persona quisiera, inmediatamente después de hacerse cliente, realizar una compra digital, lo podrá hacer, dado que el banco habilitará el uso de la tarjeta de crédito de modo virtual.

Lo mismo ofrecerán Brubank y TSA Banking, cuyas tasas de plazo fijo, dicen, serán más atractivas que las del mercado. Esto sucede así, por un lado, por la necesidad que tienen los bancos nuevos de insertarse en el mercado y fidelizar al cliente, y por otro, por afrontar menores costos fijos que un banco tradicional.

Wilobank no contará con sucursales físicas por lo que sus clientes podrán comunicarse con el banco a través de las redes sociales, por correo electrónico o por vía telefónica a un contact center, conformado por diez operadores, que podrán resolver sus dudas e inconvenientes.

Dado que al principio se prevé que habrá bastantes consultas, se está poniendo especial atención en la capacitación de los operadores para que sepan cómo responder. De todos modos, Ozcoidi cree que si las transacciones se logran hacer eficientemente, los contactos serán reducidos.

Por su parte, TSA Banking atenderá las consultas y los reclamos de los clientes en su casa central en Capital Federal y en sus oficinas de Rosario y Córdoba . “Va haber un lugar a dónde ir a golpear una puerta”, asegura Angeli.

Potenciales clientes

Un desafío importante para los bancos digitales que carecen de sucursales físicas y empleados que le den rostro a la entidad es generar confianza en sus potenciales clientes. Para lograr este objetivo, Wilobank lanzará una campaña de estimulación de conocimiento y tiene previsto segmentar los perfiles a los cuáles quiere dirigirse. Hasta el momento, el 75% de las personas que se pusieron en contacto con el banco tienen entre 18 y 40 años. “Ese es el nicho, aunque se puede extender a segmentos de mayor edad, de 40 a 44”, explica Ozcoidi.

Por su parte, TSA Banking busca captar personas de cualquier nivel socioeconómico y edad. “No importa la edad ni el nivel socioeconómico, si uno se quiere relacionar con una entidad financiera digitalmente, sin moverse de su casa u oficina, la idea es que nosotros seamos la mejor solución”, aclara Angeli.

Digital vs. tradicional

En cuanto al futuro de la banca tradicional, Ozcoidi, de Wilobank, no cree que los bancos digitales reemplacen a los tradicionales. “La banca tradicional va a seguir existiendo porque hay algunos nichos que es importante que la banca los siga cubriendo”.

Esa misma idea sostiene Angeli: “la banca tradicional nunca va a dejar de existir porque resuelve necesidades para las cuales el banco digital no tiene soluciones. Por ejemplo, para cuestiones que requieren de un proceso manual o más artesanal. Nunca estará la posibilidad de llevar una hipoteca al plano 100% digital”. De todos modos, su análisis es que la banca digital tendrá un crecimiento mucho más acelerado que la tradicional, lo que no significa que esta deje de crecer a su ritmo habitual.

Opciones de inversión

En lo que hace a las opciones de inversión, ambos bancos ofrecerán en los primeros meses un producto simple como el plazo fijo. Luego irán incorporando otros de mayor sofisticación como los fondos comunes de inversión, bonos o acciones.

“Nuestro esquema de banco es que todo sea lo más one click posible. Si la inversión no es one click, probablemente no sea ofrecida en nuestra plataforma”, explica el director de TSA Banking. Además, ambas están pensando en remunerar los saldos vista, es decir, que el cliente reciba una tasa de interés positiva por dejar su plata disponible.

El Banco Ciudad apuesta por una sucursal digital

Por otro lado, el Banco Ciudad, lanzó hace un mes su primera sucursal digital a modo de prueba en Buenos Aires. Similar a un cajero automático, permitirá a los clientes realizar una cantidad de operaciones tales como abrir cuentas, retirar efectivo, solicitar tarjetas de crédito o débito, tramitar préstamos, entre muchas otras funciones.

Se trata del desembarco del primer “video cajero” (VTM, según las siglas en inglés de Video Teller Machine) en la región. Otra de las ventajas de la novedad será ofrecer un horario de atención más amplio que el habitual y el acceso de manera remota a terminales automáticas desde cualquier lugar del país.

Fuente: La Nación

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