El Papa Francisco regresa a Roma tras una seria advertencia sobre una de las fronteras más calientes del planeta

El Papa regresó en la noche de este martes a Roma, tras visitar durante ocho horas Tallin, la capital de Estonia. Antes estuvo en Lituania y Letonia en una gira apostólica de cuatro días. Diez mil personas en un país donde hay solo 5.000 católicos (los habitantes suman 1,3 millones) asistieron por la tarde a una misa campal en la […]



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El Papa regresó en la noche de este martes a Roma, tras visitar durante ocho horas Tallin, la capital de Estonia. Antes estuvo en Lituania y Letonia en una gira apostólica de cuatro días. Diez mil personas en un país donde hay solo 5.000 católicos (los habitantes suman 1,3 millones) asistieron por la tarde a una misa campal en la plaza de la Libertad. En su homilía Jorge Bergoglio aludió directamente a la situación escalofriante en la frontera caliente entre Rusia y las naciones de la alianza militar occidental, la OTAN, en cuya primera línea están los países bálticos. Francisco dijo que “con las amenazas armadas y el despliegue de tropas se refuta a Dios”.

En la vecina Kalinigrad, enclave ruso en el Báltico al sur de Lituania, Moscú ha desplegado misiles con ojivas nucleares Iskander y ha movilizado tropas en maniobras, a lo que los aliados de la OTAN respondieron enviando soldados y armamentos a los países bálticos a fin de demostrar que cualquier gesto de fuerza rusa contra ellos es una agresión a todos los aliados occidentales. La última ocupación rusa de los países bálticos duró medio siglo.

La declaración más contundente la hizo el Papa unas horas antes de la misa en plaza de la Libertad, cuando afirmó que “los jóvenes están indignados por los escándalos sexuales en la Iglesia y no ven una condena neta”.

En un encuentro ecuménico con jóvenes católicos, protestantes y ortodoxos, reunidos para escucharlo en la más grande iglesia luterana de este país de 1,3 millones de habitantes, que cuenta solo con 5000 fieles en comunión con el Papa de Roma, Francisco dijo que algunos jóvenes “sienten la presencia de la Iglesia como fastidiosa y hasta irritante, por no saber “interpretar adecuadamente la sensibilidad de los jóvenes por falta de preparación o simplemente por el rol pasivo que les han asignado”.

Hablando con los jóvenes hizo centro en los escándalos que hieren a la Iglesia, alejando de ella a las jóvenes generaciones En el diálogo con el pontífice argentino, tres jóvenes contaron sus vidas. Una luterana de 18 años, refirió de su vida difícil con el padre alcoholizado y violento y el reciente descubrimiento de la fe, que le ha hecho “encontrar la alegría”. Tauri, ortodoxo, dijo que se había hecho una idea toda suya de Dios, pero ahora conoce su verdadero rostro gracias a la teología. Y Mirko, católico, pidió al Papa explicaciones para mantener el ánima pura y hacer las opciones justas en la vida.

Francisco respondió largamente, invitándolos a sentirse como peregrinos que caminan juntos “aprendiendo a abrir el corazón con confianza al compañero de marcha, sin sospechas ni desconfianzas”.

El Papa citó el inminente Sínodo Mundial de Obispos en Roma dedicado a los jóvenes. Bergoglio destacó que las nuevas generaciones quieren ser acompañadas y escuchadas, que muchas veces los adultos de las comunidades cristianas se cierran sin darse cuenta.

“Queremos llorar con ustedes si están llorando, acompañar con nuestras risas y aplausos vuestras alegrías, ayudarlos a vivir la secuela del Señor”, agregó Bergoglio.

Tras referirse a la indignación juvenil por los escándalos por los abusos sexuales por parte de miembros de la Iglesia y también los económicos debido a la corrupción, Francisco dijo que los jóvenes quieren una comunidad transparente, acogedora, atrayente, accesible, interactiva y alegre. “Una comunidad sin miedo, con hermandad, el corazón abierto y el abrazo fraternal”.

En Estonia, el 70% de la población no profesan ninguna religión. En el encuentro con la presidenta Kersti Kaljulaid y los representantes del gobierno, la sociedad civil y el cuerpo diplomático acreditado, la jefa del Estado agradeció a la Iglesia católica que nunca reconoció la ocupación soviética que duró medio siglo después de la Segunda Guerra Mundial. Kaljulaid dijo al Papa que “debemos salvaguardar nuestra libertad y derechos humanos”. Los tres países bálticos, que temen la cercanía rusa, se sienten más seguros de su independencia como miembros de la Unión Europea y la alianza militar occidental, la OTAN.

En su discurso de respuesta el Papa recordó los sufrimientos de la población estonia, que como Lituania y Letonia recupero su independencia en 1918 al concluir la Primera Guerra Mundial, tras más de un siglo de ocupación de la Rusia zarista. La libertad duró hasta la Segunda Guerra, cuando los nazis alemanes invadieron los tres países bálticos hasta 1944. El ocupante por medio siglo fue la Unión Soviética, hasta que la segunda independencia llegó tras la disolución de la URSS, en 1991.

“Vuestro pueblo debió soportar en diversos períodos históricos duros momentos de sufrimientos y tribulaciones. En los últimos 25 años en que volvieron ustedes a pleno título a la familia de las naciones, la sociedad estonia cumplió pasos de gigante, se encuentra, aunque es pequeño, entre los primeros por el índice de desarrollo humano y su capacidad tecnológica.

Estonia es uno de los países más digitalizados del mundo, por lo que el Papa les advirtió que “poner toda la confianza en el progreso tecnológico como única vía al desarrollo, puede causar la pérdida de la capacidad de crear relaciones interpersonales e interculturales”.

Fuente: Clarín

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