El Gobierno oficializará esta semana el bono de $5.000 pero con “flexibilidades” para las empresas

En los sectores más afectados por la recesión se permitirá una negociación entre las partes para definir su aplicación



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Con un decreto que se publicará durante esta semana, el Gobierno oficializará el pago del bono de fin de año de $ 5.000 para los empleados del sector privado. Pero mientras las cámaras empresariales aseguran que no todos los sectores podrán afrontar el pago, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, ya anticipó que habrá “flexibilidades” para las compañías que tengan dificultades.

Está previsto que las empresas deban pagar el bono de $5.000 en dos cuotas con los salarios de noviembre y enero, que se cobran en diciembre y febrero. Pero en el caso de las empresas de los sectores más afectados por la recesión, se permitirá una negociación entre las partes para definir su aplicación, según señalaron fuentes cercanas al Gobierno.

Otra de las posibilidades, aún no confirmada, es que el bono se pueda tomar a cuenta de futuros aumentos, algo que pidieron las cámaras industriales, en el caso de sectores que ya estaban negociando pagos extra para este año. “Eso dependerá de cómo quedaron los salarios respecto de la paritaria y la inflación“, explicaron.

El fin de semana, en declaraciones a Radio Mitre, Sica confirmó que las empresas contarán con “flexibilidades” para el pago. “Hay muchas negociaciones colectivas que se vinieron cerrando. Algunos sectores tenían cláusulas gatillo. Algunos sectores estaban negociando bonos para este año. El hecho que de este sea un bono no remunerativo permite que sea pactado en cada una de las negociaciones colectivas“, explicó.

El ministro también adelantó que el lunes se cerraría la negociación con los representantes sindicales del gremio UPCN, que agrupa a los empleados estatales, para que también sean incluidos entre los empleados que cobrarán el bono.

Dante Sica aseguró que habrá facilidades para no perjudicar a las empresas en crisis

“Tuvimos en cuenta dar flexibilidad para no generar perjuicio sobre sectores que están contratando empleos y están atravesando una difícil situación“, indicó Sica.

Por su parte, el fin de semana, el secretario general de la CGT Carlos Acuña confirmó que la central obrera suspendió la medida de fuerza que tenía prevista porque prefiere “que los trabajadores tengan $5.000 más en el bolsillo para pasar las fiestas”.

En diálogo con Radio Con Vos, el titular del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio, Garages, Playas de Estacionamiento (Soesgype) ratificó la acción de la central obrera tras las negociaciones con el Gobierno y los sectores empresariales. “Yo prefiero que los trabajadores tengamos $ 5.000 más en el bolsillo para pasar las fiestas. Tenemos todo el tiempo del mundo para hacer todos los paros y las movilizaciones que sean necesarias“, sostuvo el integrante de la cúpula de la CGT.

Aumento de la masa salarial

El bono de fin de año negociado por el Gobierno, la CGT y las cámaras empresariales permitiría aumentar entre 3% y 10% la masa salarial de fin de año, según indicaron economistas del instituto Ieral de la Fundación
Mediterránea.

En un informe, señalaron que el bono de compensación, con un “monto fijo independientemente del nivel del salario de cada trabajador resulta un instrumento adecuado para un escenario como el actual, con deterioro del poder adquisitivo generado por el impacto inflacionario de la devaluación“.

Los estatales cerrarían la negociación con el Gobierno para ser incluidos en el cobro del bono (NA)

“En la medida en que se espere una desaceleración de la inflación de cara a 2019, esta opción es preferible a la reapertura de las paritarias”, estimaron los economistas Marcelo Capello y Gerardo García Oro. Al tratarse de una suma fija —detallaron— el impacto de la compensación varía según cada nivel de remuneraciones. Pero, también advirtieron que la actualización de los salarios en 2018 es muy heterogénea, con acuerdos paritarios de entre el 14,4% y el 48,4% anual.

Los analistas señalaron que la incidencia de un bono de $ 5.000 pesos alcanza al 26% del salario mensual de un trabajador de la construcción, al 9,9% de un bancario y al 14,5% de un camionero.

“En un año en que los salarios reales caen como consecuencia de una devaluación, más que una reapertura de paritarias, puede ser necesario un pago extra de monto fijo en los salarios, que alivie la situación para los trabajadores(especialmente los de menores ingresos) y que deje la renegociación salarial para el año subsiguiente”, advirtieron.

Con todo, los especialistas destacaron que si bien esta solución no compensa la caída del salario real ocurrida en el año, pero puede servir de “puente” hacia una macroeconomía más competitiva, mientras se siguen implementando reformas estructurales.

Fuente: Infobae



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