Balearon en el pecho a un policía para robarle el arma

El Chevrolet Corsa negro frenó de golpe frente a la terminal de micros de La Plata. Del coche se bajó un delincuente, disparó tres tiros contra un oficial de la Bonaerense que pasaba por el lugar y le robó su arma reglamentaria. El chaleco antibalas le salvó la vida al oficial Nahuel Garzo, de 26 años, quien […]



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El Chevrolet Corsa negro frenó de golpe frente a la terminal de micros de La Plata. Del coche se bajó un delincuente, disparó tres tiros contra un oficial de la Bonaerense que pasaba por el lugar y le robó su arma reglamentaria.

El chaleco antibalas le salvó la vida al oficial Nahuel Garzo, de 26 años, quien fue víctima de un nuevo ataque contra policías destinado al robo de un arma.

El caso más trágico y resonante de los últimos días fue el crimen de Lourdes Espíndola, la mujer policía de 25 años baleada en una parada de colectivos de Ituzaingó.

Esta vez fue en La Plata, en la esquina de calles 4 y 43. Faltaban unos 20 minutos para las 22 del domingo cuando los vecinos llamaron al 911 para alertar sobre una serie de disparos.

Fuentes de la investigación informaron que cuatro delincuentes armados que iban en un Chevrolet Corsa negro fueron los responsables del ataque a Garzo, quien justo iba hacia la terminal de micros para ir a cumplir con su guardia en la comisaría 3° de Dorrego.

Uno de los ocupantes del auto se bajó y baleó al oficial. Fueron tres tiros. Garzo salvó su vida de milagro porque llevaba el chaleco antibalas. En las fotos que se difundieron se pueden ver dos orificios.

Como los disparos dejaron al policía en el piso, dolorido, el mismo ladrón que le disparó aprovechó y le robó el arma reglamentaria: una Bersa Thunder calibre .9 milímetros. Luego, los cuatro delincuentes escaparon.

Los investigadores, conducidos por la UFI Nº 9  y la DDI de La Plata, buscan datos de los sospechosos en las cámaras de seguridad de la zona.

En alerta

Toda la provincia de Buenos Aires está en alerta por estos ataques.

El 8 de agosto pasado, un agente de la Policía Local de Mar del Plata fue atacado por motochorros mientras esperaba el colectivo para trasladarse hacia su lugar de trabajo y, aunque los delincuentes no concretaron el robo de su arma, recibió un corte en el cuello.

Previo al ataque del policía local, se habían registrado otros dos hechos similares en Mar del Plata.

A principios de mes, un policía fue asaltado en La Plata: fue en calle 30, entre 36 y 37. Según denunció el oficial de la Bonaerense en la comisaría 4°, se detuvo un instante con su coche para atender una llamada en su teléfono cuando fue sorprendido por motochorros.

Los ladrones se fueron con una pistola Bersa Mini Thunder, municiones y dos cargadores completos. También se llevaron el uniforme del oficial de la Bonaerense.

Los crímenes de Lourdes Espíndola y Tamara Ramírez fueron los más trágicos de los últimos tiempos.

Lourdes, de 25 años, esperaba un colectivo a 15 metros de la Autopista del Oeste, en Ituzaingó, cuando un hombre bajó de un Renault Clio. Los testigos contaron que luego de gritar “todos al piso”, disparó contra la mujer policía. Luego le quitó su arma reglamentaria y escapó.

El otro episodio ocurrió en Glew. Un ladrón de 18 años ingresó a una casa sabiendo que adentro dormían tres policías. Mató a Tamara, de 26 años, agente de la Policía Local de Almirante Brown, hirió a su novio y escapó con dos pistolas.

Los precios de armas en el mercado negro varían mucho por la zona y la oferta del momento. Según pudo saber Clarín, una pistola 9 milímetros (la reglamentaria de las distintas policías del país) puede pagarse hasta 25 mil pesos.

Fuente: Clarín



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